El misterio de la felicidad

Un nuevo film de Daniel Burman con Guillermo Franchela, Inés Estévez y Fabián Arenillas acompañados por Alejandro Awada, María Fiorentino y elenco, podrá verse a partir del 16 de enero en las salas argentinas.

“Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido”
Georges Eliot

Otra de Franchela. A un promedio de una película por año el actor no para de tener presencia en las pantallas del cine. Lejos de la saturación de su imagen que podría esperarse luego de infinitas horas de presencia televisiva en Telefe con la tira “Casados con hijos”, exhibida maratónicamente con varios capítulos diarios durante meses, sus trabajos siguen siendo atractivos para un público que ha sabido valorar sus dotes de comediante.

Luego de su participación en “El secreto de sus ojos” dirigido por Campanella (2009) y que obtuviera el Oscar a la mejor película extranjera y en la que aportó nuevas facetas actorales que enriquecieron su personaje dotándolo de elementos más complejos que aquellos a los que estamos acostumbrados por su aparente condición de cómico full time, Franchela parece haber afinado la puntería.

Un dato no menor resulta su capacidad para elegir, entre las variadas propuestas que suele recibir, aquellos argumentos que en una primera lectura resultan más que interesantes. Tal es el caso de “Atraco” (Eduardo Cortés-2012) en el que se cuenta la historia del derrotero de las joyas de Evita o “Corazón de León” (Marcos Carnevale-2013) interpretando a un hombre que parece manejarse muy bien a pesar de su 1,36 mts. de altura en una sociedad donde el prejuicio es moneda corriente.

“El Misterio de la felicidad” con dirección de Daniel Burman no será la excepción en cuanto a historias atrayentes. En este caso dos socios y amigos, Santiago (Guillermo Franchela) soltero y Eugenio (Fabián Arenillas) casado con Laura (Inés Estévez) llevan una vida bastante ordenada y exitosa en una relación simbiótica, fraternal, en la que parecen compartirlo todo, inclusive un primitivo amor por la misma mujer. Se conocen desde la secundaria y compraron su negocio de electrodomésticos al que concurren diariamente conservando una rutina en la que todo funciona de forma armónica y equilibrada.

Hasta acá una historia interesante por lo particular de la relación y con toques de humor y patetismo por la simbiosis extrema de gustos y pareceres de ambos. Pero el punto disruptivo estará dado en la inesperada desaparición de Eugenio que dejará a su esposa y a su socio totalmente desorientados. Luego de la búsqueda por hospitales y comisarías y descartando un secuestro o accidente aparecerán innumerables preguntas sin respuestas. Una nueva realidad que deberán enfrentar sin saber muy bien qué hacer. Un camino a desandar para tratar de entender la ausencia de Eugenio y una búsqueda en cuyo transcurso tal vez vayan perdiendo las ganas de encontrarlo.

¿Qué cosas habrán pasado por su cabeza que lo han llevado a abandonar una situación aparentemente cómoda y controlada? No sería la primera vez que alguien se pregunta cómo sería su vida si otras hubieran sido sus decisiones en el pasado, si otro hubiera sido el camino seguido.

¿Quién no ha sentido la tentación de patear el tablero de una vez por todas para terminar con una realidad monótona y alejada de lo que siempre ha soñado? ¿Quién no fantaseo con ser otra persona?

Mientras la vida se acomoda en una sucesión rutinaria de momentos tal vez agradables pero incompletos, la felicidad parece estar en otra parte. Por lo menos aquella felicidad que se refiere a nuestros sueños, la que intuimos podría estar a la vuelta de la esquina a la espera de que hagamos algo por alcanzarla. ¿Será éste el caso de Eugenio? ¿Se habrá animado a dar el paso y no se animó a decirlo?

La sólida actuación de Inés Estévez lleva a su personaje por variadas e intensas emociones que van mutando a partir de la desesperación e incredulidad inicial hacia el asombro de descubrir que no importan los años que lleven de casados, porque como dice Juan José Saer “El único saber que se revela como verdadero es aquel que condesciende a mostrarse” y Eugenio hay mucho que se ha guardado.

La participación siempre intensa de Alejandro Awada como Oudukian, un sibarita con dotes de investigador que le envidiaría Isidro Parodi, y las precisas intervenciones de María Fiorentino, como una colaboradora del negocio decidida a ocuparse sólo de su trabajo, le dan un toque personal a un film que cumple con las expectativas y su director, Daniel Burman, si bien no logra dilucidar el insondable misterio de la feilicidad al menos nos recuerda que ningún sueño se basa en un renunciamiento.

Ficha Artística / Técnica:

Título original: El misterio de la felicidad
Año: 2013
Origen: Argentina
Director: Daniel Burman
Actores: Guillermo Francella, Inés Estévez, Alejandro Awada, María Fiorentino, Fabián Arenillas, Sergio Boris, Silvina Escudero y Claudia Ohana.
Guión: Daniel Burman, Diego Dubcovsky
Fotografía: Daniel Ortega
Música: Nico Cota
Productores: Diego Dubcovsky, Daniel Burman
Coproductor: Axel Kuschevatsky
Productores ejecutivos: Diego Dubcovsky, Jimena Blanco
Género: Comedia romántica
Duración: 92′
Fecha de estreno: en Argentina: 16 de enero de 2014.

La presente crítica ha sido publicada originalmente en la revista Puesta en Escena el 09 de enero de 2014

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