¡Ay, Carmela!

Alejandro Giles lleva a escena el texto de José Sanchis Sinisterra aportando su particular mirada estética y conmoviendo con intensas actuaciones.

A los que hemos tenido el gusto de leer el texto del dramaturgo español José Sanchis Sinisterra y disfrutado de la excelente versión cinematográfica de Carlos Saura con Carmen Maura y Andrés Pajares (1990), nos produce un gran placer poder ver hoy en Buenos Aires esta puesta teatral impecable realizada por Alejandro Giles.

“Carmela y Paulino –una actriz y un actor de variedades recorren España en una tartana- atraviesan, por error, la línea que separa a los dos bandos durante la última guerra civil española. Inesperadamente se encuentran entre las tropas nacionales que acaban de tomar la Villa de Belchite; y se verán empujados a improvisar una función teatral, bailando y cantando en honor de las tropas vencedoras, debatiéndose en su dignidad.”

¡Ay, Carmela! Es una de esas piezas en donde las emociones van asomando de a poco a medida que uno cree sospechar lo que ocurre en el escenario. El extrañamiento de tiempo y de lugar en la percepción del espectador, provocada por sucesivas rupturas de la linealidad de las acciones y los diálogos, es una de las marcas distinguibles de la dramaturgia de Sanchis Sinisterra. ¿Quiénes son estas personas? ¿Son seres vivos o fantasmas? ¿Dónde se encuentran?

Paulino: Oye Carmela…
Carmela: ¿Qué?
P: Yo… Yo no sé lo que es esto.
C: ¿Lo que es, qué?
P: Esto… Lo que nos pasa… Que tú estés aquí, muerta, y que podamos hablar, tocarnos… No entiendo cómo está ocurriendo, ni por qué…
C: Yo tampoco, pero… ya ves.
P: Te juro que casi no he bebido… Y soñar, ya sabes que yo no sueño nunca… o casi.
C: No, tú con roncar, ya…
P: Entonces, ¿cómo es posible?
C: Qué quieres que te diga… A lo mejor, digo yo, como hay tantos muertos por la guerra y eso, pues no cabemos todos…
P: ¿En dónde?
C: ¿En dónde va a ser? En la muerte… Y por eso nos tienen por aquí, esperando, mientras nos acomodan…
P: No digas tonterías, Carmela. ¿Crees tú que la muerte es… un almacén de ultramarinos?
C: ¿Y tú qué sabes, di? ¿Te has muerto alguna vez?
P: Claro, aquí la única muerta es la señora… ¡Pues, menuda…!

La aparición espectral de Carmela ante Paulino permitirá reconstruir un pasado que aportará a la memoria de un período trágico de España que, aún hoy, se halla pendiente de análisis, reflexión y justicia. El hambre, la guerra, el terror. 1938. 100.000 muertos. Un pueblo que sangra partido al medio. Los artistas que intentan sobrevivir. Una mujer (¡Cuándo no! Imprescindibles mujeres combativas) que no se callará aunque una bala selle su destino.

Intensas y logradas actuaciones de Verónica Faral y Fernando Cueto (La escena de Carmela descubriendo su cuerpo bajo la bandera republicana, exhibiendo su orfandad, su inocencia pero también su pasión y su rebeldía, corta el aliento y suspende el tiempo con una intensidad actoral que se agradece). Las banderas se encuentran inscriptas en el cuerpo, nada puede tapar la idea que anida mucho más profundo de lo que muestra una epidermis.

Una estética teatral simple pero precisa que permite que conviva la tragedia y la comedia, el horror junto a las canciones y a la alegría. Que altera la percepción del espacio, los conceptos de realidad o ficción y los cambios temporales sin ningún artificio técnico ni la posibilidad del flashback cinematográfico.

El sentido íntimo del texto dramático encuentra en la escenificación de Giles, su expresión más lograda y en los cuerpos de Verónica Faral y Fernando Cueto los personajes literarios de Carmela y Paulino cobran una materialidad que emociona por su entrega e intensidad.

Bienvenido ese teatro que inquieta, desestabiliza y pone en jaque a la memoria, porque justamente de las crisis profundas y como ésta, irresuelta aún, brotan tibios tallos repletos de una savia verde que grita: No nos olviden, hagamos Memoria.

Fernando Cueto y Verónica Faral, en ¡Ay, Carmela! Dir: Alejandro Giles

Ficha Artística/Técnica:

Autor: José Sanchís Sinisterra
Actores: Fernando Cueto, Verónica Faral
Vestuario y escenografía: Giles / Torrado
Iluminación: Giles / Britti
Música: Guillermo Sánchez De Cos
Asistencia de escenario: Nicolás Carbó
Asistencia de dirección: Carlos Torrado
Prensa: Marisol Cambre
Dirección: Alejandro Giles

Nota: la presente crítica corresponde a la función del día miércoles 26 de marzo de 2014 realizada en El Tinglado Teatro,  Mario Bravo 948 (mapa) Ciudad de Buenos Aires. Tel.: 486-1188 / 3750-2240 y fue originalmente publicada en la revista Puesta en Escena

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